El recuerdo más bello que tengo del Paraguay, además de su naturaleza exhuberante, es la música. La guarania es un estilo folclórico creado por el músico José Asunción Flores en 1925, incluye ritmos y melodías lentas y melancólicas. Desde entonces se convirtió en un fenómeno musical. Les dejo en el video "Mis noches sin tí" interpretado en arpa.
175 gr. Zanahoria rallada
200 gr. pecanas o avellanas, trituradas
3 huevos
200 gr. azúcar rubia
1 sobre (16 gr) levadura royal ó Backin
125 gr. harina sin preparar
Batir los huevos y el azúcar. Añadir la harina y la levadura, remover bien,
Dejar descansar esta mezcla por 20 minutos. Añadir las nueces trituradas y la zanahoria. Engrasar la budinera (con mantequilla o aceite) y luego echar un poquito de harina. Poner la mezcla en la budinera. Ingresar al horno caliente ( 180 -200 grados) por 35 minutos. En el verano se sirve con una bola de helado. ¡¡Buen provecho!!
No es una terapia que cura enfermedades, sino es una técnica usada en la medicina alternativa que ayuda, junto con otros síntomas del paciente, a establecer la naturaleza de los males. Por ejemplo, se puede descubrir si hay inflamación en el estómago, si el sistema nervioso está en tensión, si ya se está desarrollando algún malestar en los riñones, hígado o corazón, que todavía no se manifiesta con claridad en el paciente. Los expertos aseguran que el iris revela las enfermedades mentales y el caracter de la persona. Algunos signos en la parte blanca del ojo, la esclera, también indican cosas. Por ejemplo, las manchas amarillas o marrones podrían ser indicio de males del hígado o vesícula. Entonces parece que hay algo de cierto en esa frase conocida de que "los ojos son las ventanas del alma".
Kitaro es japonés, vive en Colorado y es compositor multi-instrumentalista. Comenzó su carrera musical en 1977. Es autodidacta y creador de melodías hermosas como ésta del video. Kitaro dice: "Esta música no procede de mi mente, es del cielo, pasa a través de mi cuerpo y sale por mis dedos, convirtiéndose en una composición. A veces me maravillo. Nunca ensayo. Escribo mis temas, pero no son mis temas".
Cierta vez estaba esperando el tren que me llevaría desde Aguas Calientes, la población que está a un paso de Macupicchu, hasta el Cusco. A lo lejos se escuchó un silbato estridente cuyo eco rebotó entre las montañas gigantescas que encauzan el río. Apareció la locomotora, dando bocanadas de vapor, seguida de los vagones atestados de viajeros. Los pasajeros en tierra, temiendo no poder conseguir un asiento, se lanzaron en tropel hacia las puertas de los vagones. Me vi envuelta en un remolino de polvo, zapatos y maletas. Alguien me empujó por detrás y rodé por el suelo, sosteniendo mi mochila en una mano. La otra, me sirvió para amortiguar el golpe. Medio atontada, me levanté como pude antes que el maquinista lanzara el silbato de partida, conseguí subir al vehículo y aún logré un asiento vacío. Recién me di cuenta de que la palma estaba malamente rasmillada, con varias heridas abiertas por donde salían hilos de sangre; las arenillas del suelo pedregoso se habían incrustado dentro de la carne.
Me limpié la mano con un pañuelo. El dolor no me importó, podía aguantarlo. Lo que sí me preocupó fue el peligro de infección debido al contacto con el polvo y las piedrecillas enterradas en la piel. No disponía de mercurio cromo, ni de curitas, menos de un botiquín de primeros auxilios. Pregunté a los que me rodeaban, menearon la cabeza y me miraron con lástima. El tren seguía avanzando incansable, siempre a la orilla del río. Rebuscando la mochila encontré algo que me devolvió la esperanza: dos limones, mis fieles compañeros de viaje. Estaba salvada. Generalmente los uso para combatir el mareo y también para componer el estómago (mezclado con agua) de alguna comida pesada. Pero esta vez iban a tener otro uso. Primero apreté uno de ellos hasta que se suavizó, de esta manera suelta todo el jugo. Abrí un hueco en el medio, e hice gotear el jugo ácido sobre la palma herida. Me mordí los labios para no gritar. Luego limpié con el pañuelo los restos sanguinolentos. Con cuidado, saqué las arenillas más grandes y eché más limón. El ácido cítrico contuvo casi de inmediato el sangramiento. Esta operación la repetí algunas veces y cuando llegamos al Cusco, ya mi mano estaba bastante mejor, en pleno proceso de recuperación. No se me infectó y ni siquiera tuve que usar curitas ni mercurio cromo. El limón es pues excelente para este tipo de heridas superficiales, es bactericida natural (mata los gérmenes) y tiene propiedades coagulantes. El contacto con el aire es lo mejor para acelerar la curación.
La voz de Raphael es inigualable y esta canción, Yo soy aquél, despierta memorias queridas. Raphael nació en España y sigue interpretando. Desde los años 60 ha inflamado varias generaciones con sus composiciones románticas. ¿Quién no tiene un lindo recuerdo de sus canciones?
Permanecer dolorosamente obsesionado con una situación o recuerdo de alguien que se ha ido, hasta el punto de estar paralizado por el dolor durante meses o años, no es evidencia de afecto, sino de una fijación que no es buena para los demás ni para uno mismo. Si podemos aprender a aceptar que la muerte es parte de la vida, la desgracia dará gradualmente paso al entendimiento y a la paz. “No pienses que me vas rendir un gran tributo si dejas que mi muerte sea el gran evento de tu vida. El mejor tributo que me puedes dar como madre es que vayas y tengas una vida plena”. Estas palabras fueron dichas por una madre hacia su hijo, poco antes de morir.
Cierta vez otra mujer perpleja por la muerto de su hijo, fue donde el Buda y le suplicó resucitar a su hijo. El Buda le dijo que para hacer eso, necesitaba un manojo de tierra de una casa donde nunca se había experimentado ninguna muerte. Habiendo visitado todas las casas del villorrio, y habiendo constatado que ninguna se había escapado a la pérdida de seres queridos, la mujer retornó donde el Buda, quién le confortó con palabras de amor y sabiduría. (Happiness, de Mattieu Ricard).
La voz humana es uno de los instrumentos más hermosos que existen. Dejo el video "Corazón Partío" de Alejandro Sanz, uno de mis cantantes favoritos.
Los que cierran el puño y no son capaces de desprenderse de nada, ésos son los que menos felicidad conocen. No han entendido que nuestros pensamientos y nuestras acciones encierran vibraciones que afectan al resto del planeta. TODOS SOMOS UNO. En el plano espiritual, no hay diferencia, todos somos parte de la misma fuente. Si das algo a los demás, si envías pensamientos buenos al mundo, si ayudas a tu hermano, si eres amable con los extraños, si das una limosna al necesitado, si tiendes la mano a los ancianos, entonces estarás haciendo algo por tí mismo. Porque todo lo que envías al mundo, regresará a ti como un bumerang. Es infalible, eso se llama Karma.
Si quieres un mundo donde reina el amor, la justicia, la felicidad, la paz y la armonía; entonces deberás empezar por ti mismo, dando todo eso a los demás.
¡Da y serás ricamente bendecido!
El único país donde he encontrado jugos en abundancia es en Brasil, en las juguerías; establecimientos donde uno puede conseguir los jugos más variados y deliciosos: jugos de papaya, de caña de azúcar, de maracuyá, de guaraná, de leche con aguacate (palta, avocado), de frutas exóticas y de todas las verduras, frutas y combinaciones. Un verdadero paraíso. Esto tendríamos que aprender de los brasileños
¿Cómo se hace el jugo? Primero se lavan bien las verduras, se trozan y luego se las pasa por el extractor. Desde la primera vez que tomes un jugo de verduras, notarás un cambio drástico en la piel: suavidad aterciopelada y brillo natural; si tienes granos, éstos irán desapareciendo poco a poco. Para embellecer la piel y dotarle de más color: jugo de zanahorias+media beterraga+manzana. Tres o cuatro veces por semana, si puedes. Aunque es bueno alternar con zanahorias+pepinillo(konkommer)+zapallito italiano, por ejemplo. Experimenta con las verduras y si quieres mejorar el sabor, añade un pedazo de manzana. El intestino funcionará como un reloj y ¡te sentirás super!
ENSALADA DE QUINOA (1)
Cocinar la quinoa como si fuera arroz, con menos agua, hasta que éste crujiente. Cuando esté fría agregar aceite de oliva, ajo crudo desmenuzado, cubitos de tomate y aguacate; aceitunas, zumo de limón y albahaca picada. Revolver bien y servir sobre una cama de hojas de lechuga. Se acompaña con cualquier carne.
ENSALADA DE QUINOA(2)
2 tazas de quinoa cocina, 3 tomates, 3 zanahorias cocidas, 1 pimiento morrón-- todo cortado en cuadraditos, 1.5 tazas de arvejas cocidas, dos dientes ajos triturados, perejil menudo, sal, aceite de oliva y zumo de 1 ó 2 limones.
En una ensaladera grande mezclar los granos cocidos y el resto de ingredientes, añadir aceite de oliva, sal y el jugo de limón.
PURE DE QUINOA
Provecho!!




