El Carnaval de Río de Janeiro (Brasil) es la fiesta popular más grande del planeta. En el Sambódromo se presentan en competencia innumerables escuelas de samba que ensayan todo el año y gastan ingentes cantidades de dinero para vestir un atuendo y preparar los carros alegóricos. Los espectadores pagan entre 5 y 500 dólares. Es un espectáculo inolvidable donde reina la alegría, el canto, la música, el baile. He estado algunas veces en Brasil y he observado que existe en sus pobladores el culto a la belleza física. Muchas de esas mujeres y hombres que lucen unos cuerpos fantásticos no sólo delínean su figura mediante el baile y el ejercicio en los gimnasios sino también recurren a diferentes tratamientos de belleza.