Acabamos de regresar de la región Kromme Rijnstreek,no lejos del río Rin, donde se celebra en esta época el Festival de la Cereza, en el pueblo de Cothen(Holanda). Bajo los árboles se instalan tiendas donde se ofrecen dulces, compotas, vino, miel, helados y muchas cosas más. El día estaba muy cálido y el festival concurrido. Con un trencito se podía recorrer todo el campo. Las frutas podías cogerlas con las manos,pero nadie lo hacía. Había un letrero que lo prohibía, sin embargo en cada tienda había una canasta con cerezas para el público. Antes de retirarme compré la fruta a 6 euros/kilo, más caro que en el mercado, donde se encuentran variedades españolas a 3.50. Pero el ambiente estaba lindo, había una banda de músicos y unas chicas iban a bailar cuando empezó un chubasco que aguó todo el asunto y disolvió el festival. Nos cayó una lluvia fuertísima y tuvimos que refugiarnos bajo una carpa. Me quité los zapatos y caminé sobre el pasto mojado hasta el auto.