Me pregunto con frecuencia qué hubiera pasado si les hubieran administrado unas gotas diarias del Remedio Beech (Haya) y Chicory (achicoria) a Hitler, Saddan Hussein o Stalin, esos líderes intolerantes, críticos,que se creen dueños del mundo, despiadados, incapaces de tolerar ideas diferentes a las suyas? Tal vez si ellos hubieran usado las gotas florales del Dr. Bach, la historia hubiera sido diferente.

Pero los remedios solos no obran milagros. Sobre todo cuando se trata de modificar la conducta de los demás, porque hay que tomar en cuenta la interrelación humana. Pienso que todos los seres humanos son en esencia buenos, pero hay muchos factores que intervienen en el comportamiento, además de los rasgos propios del caracter.

Esos mismos tiranos crueles, puestos en otro ambiente desde niños, rodeados de bondad, de personas respetuosas y tolerantes, seguro que se habrían comportado de otra manera y no hubieran inflingido tanto dolor a la humanidad.

Sin embargo, sigo teniendo fe que unas gotas de los remedios florales hacen más bien que mal.