Este video es altamente positivo y esperanzador. Tony Meléndez nos dice que nada es imposible, que sólo falta la voluntad para lograr cosas. A los ojos de Dios somos todos perfectos y completos.
Este nicaraguense fue una de las miles de víctimas de la medicina Talidomida que recibieron las embarazadas en la década del '60 y que ocasionó la deformación de los fetos. Una falla médica garrafal.